Cada adulto sufre entre 2 y 4 resfriados al año, y cada episodio dura entre 7 y 10 días independientemente de lo que hagas. No existe cura para el resfriado común (es viral, los antibióticos no sirven), pero sí puedes reducir la duración, aliviar los síntomas y prevenir contagios. Separemos la ciencia de los mitos.
Lo que SÍ funciona según la evidencia
Zinc: la estrella subestimada
Pastillas de zinc (acetato o gluconato) tomadas dentro de las primeras 24 horas de síntomas reducen la duración del resfriado en 1-2 días. La dosis efectiva es 75 mg/día repartidos en varias tomas. Un metaanálisis Cochrane con más de 1300 participantes confirma este beneficio. Importante: tómalo en pastillas que se disuelvan lentamente en la boca, no en comprimidos que se tragan.
Miel: el supresor natural de la tos
Una cucharada de miel antes de dormir reduce la tos nocturna de forma comparable al dextrometorfano (ingrediente activo de muchos jarabes), según estudios en Pediatrics y BMJ Evidence-Based Medicine. Funciona recubriendo la garganta irritada y tiene propiedades antimicrobianas leves. No dar a menores de 1 año por riesgo de botulismo.
Hidratación abundante
Los líquidos calientes (caldo de pollo, infusiones, agua con limón) ayudan a fluidificar la mucosidad, previenen la deshidratación por fiebre y alivian la congestión. El clásico caldo de pollo no es solo tradición: un estudio de la Universidad de Nebraska demostró que tiene propiedades antiinflamatorias leves que reducen la migración de neutrófilos.
Irrigación nasal con solución salina
Lavados nasales con agua salina (1/4 cucharadita de sal en 240 ml de agua hervida y enfriada) reducen la congestión y la duración de los síntomas. Usa una botella de irrigación o neti pot. Limpia las mucosas de virus y reduce la inflamación local.
Vapor con eucalipto
Inhalar vapor (agua caliente en un recipiente, toalla sobre la cabeza) con 2-3 gotas de aceite esencial de eucalipto alivia la congestión nasal temporalmente. El 1,8-cineol del eucalipto tiene propiedades mucolíticas comprobadas.
Lo que probablemente NO funciona
Vitamina C en dosis altas: Si ya estás resfriado, megadosis de vitamina C no acortan significativamente la enfermedad. Sin embargo, el consumo regular diario (200 mg) puede reducir ligeramente la duración si ya lo tomabas antes de enfermarte.
Equinácea: La evidencia es contradictoria. Algunos preparados específicos muestran beneficios modestos, pero la variabilidad entre productos es enorme. Si decides probarla, elige extractos estandarizados de Echinacea purpurea.
Antibióticos: Los resfriados son virales. Los antibióticos no funcionan contra virus y pueden causar resistencia bacteriana y efectos secundarios. Solo están indicados si se desarrolla una infección bacteriana secundaria (sinusitis, otitis).
Prevención basada en evidencia
Lavado de manos: 20 segundos con jabón reduce la transmisión en un 45%. La medida preventiva más efectiva y simple. Lava especialmente después del transporte público, antes de comer y después de sonarte.
Sueño adecuado: Dormir menos de 6 horas triplica el riesgo de resfriarse. El sistema inmunológico se recarga durante el sueño profundo.
Ejercicio regular moderado: 30-45 minutos de actividad moderada 5 veces por semana reduce la frecuencia de resfriados en un 40-50%. Pero atención: el ejercicio intenso o extenuante tiene efecto opuesto, suprimiendo temporalmente la inmunidad.
Vitamina D: La suplementación con vitamina D (1000-2000 UI/día) reduce el riesgo de infecciones respiratorias, especialmente en personas con niveles bajos. Es particularmente relevante en invierno y en latitudes con poca luz solar.
⚠️ Señales de Alerta: Cuándo Consultar al Médico
- Fiebre superior a 39°C que persiste más de 3 días
- Dificultad para respirar o dolor en el pecho
- Síntomas que empeoran después del día 7 (posible infección bacteriana secundaria)
- Dolor facial intenso con secreción nasal verde/amarilla espesa (sinusitis)
- Dolor de oído severo
- Rigidez de nuca con fiebre alta
- Confusión o somnolencia excesiva
El resfriado es molesto pero autolimitado. Zinc temprano, miel para la tos, hidratación y descanso son tus mejores aliados. Y lávate las manos: es la vacuna más barata y efectiva contra el catarro común.
